Abajo a la derecha hay una lista cronólogica de lecturas. ¿Sus fines? Diversos. Fardar, sin ir más lejos. También sirve para ayudar a entender la inspiración detrás de lo que aquí se escribe, y así de paso hacer sentirse al influenciable autor algo menos culpable del secreto vicio del plagio. Sin embargo, como no sólo de lecturas vive el hombre -también está el cine- este propósito es necesariamente incompleto. Para descargar temporalmente mi culpa, escribo esto: el texto "Hora de jugar" no existiría sin una magnífica película italiana injustamente olvidada, ganadora del Oscar en 1971: "Investigaciones sobre un ciudadano por encima de toda sospecha".En una de las calles más bonitas de Roma (Vía del Templo, 1, esa dirección ya nunca se olvida) el jefe de la Sección de Homicidios de la ciudad asesina a su amante el día de su ascenso. ¿El motivo? Se aburre. Quiere poner a prueba el sistema, y para ello empieza a dejar pistas por toda la escena del crimen.
Sin embargo, el comisario descubre para su desesperación que está por encima de toda sospecha. Cuanto más se empeña en recibir su justo castigo por el crimen, más se aleja de conseguirlo. Su experimento, que había comenzado como un juego fruto del aburrimiento y la frustración, pasa a convertirse en algo más serio, existencial. El comisario quiere o bien su castigo, para demostrarse que el sistema funciona y siempre ha servido al bien... o bien demostrarse que efectivamente está por encima de toda sospecha, pues es un hombre superior. Del bufón al héroe hay un paso que nuestro protagonista cruza incansablemente, de un extremo a otro.

Olvidé mencionar otro hecho clave: su ascenso es al departamento de asuntos políticos. El máximo subversor se convierte en el encargado de la lucha contra la subversión. Aparte de ofrecer escenas deliciosamente delirantes -la contabilización de los eslóganes políticos de la ciudad de Roma, en la que de pronto aparecen unos misteriosos vivas a "un tal Sade". Es precisamente esta profesión la que le lleva a convencerse de su naturaleza de hombre providencial, a esfumar sus dudas.Hasta que... se enfrenta a su némesis. Durante una magistral escena, el interrogador pasa a ser el interrogado en cuestión de instantes. Sólo un joven revolucionario "anarchico-individualista", Antonio Pace, ha sido testigo del crimen; el comisario lo detiene ilegítimamente (torturando a uno de sus compañeros en otra de las escenas más celebradas de la película, al grito de: "¡Tu non sei un cavallo, tu sei un cittadino democratico!") para tener la oportunidad de hablar con él. Sin embargo, el joven Pace le castiga de la forma más cruel: negándole la posibilidad de castigo. Sale victorioso del enfrentamiento con el comisario.
Escena de la tortura. Comienza con la inolvidable observación: "Divide y vencerás. Llevan sólo dos horas encerrados pero ya se han escindido en cuatro facciones. Es como una reacción en cadena."
La única vía restante es... la confesión. Abierta y explícita, ya que nadie se atreve a cuestionarle. El Ministro y sus jerarcas vienen paternalmente a su villa a reprender al corderillo desviado; todo queda olvidado tras tres suaves tirones de orejas; el mundo girará. Al borde de la cama, el comisario despierta de esta ensoñación y queda abierto su verdadero destino a la interpretación del espectador y su fe en las instituciones.
Investigaciones... es muchas cosas; un thriller tragicómico, un drama existencialista y también un ejemplar del cine trasnochado por excelencia: el cine político. Pero dos cosas diferencian a esta película de tantas de sus coetáneas: su sentido del humor y el hecho de que uno pueda llegar a estar del lado del encantador villano, pobre criatura en busca de un castigo que no le puede ser concedido.
Defectos: un metraje excesivo. Ventajas: algunas de las escenas más lúcidas que el cine político ha podido ofrecer jamás. Punto para Italia; en un momento en el que el laberinto italiano parece más enrevesado que nunca, no está de más recordar que, en realidad, la política italiana siempre, desde los tiempos de los Césares, ha sido un lodazal. Tal vez los italianos, cansados, ya no hagan películas como estas. Pero mucho de lo que dijeron en en 1970 vale para hoy.
Para concluir: mi escena favorita. Magistral actuación de Gian Maria Volonté, sólo frente a la cámara; "REPRESSIONE É CIVILTÁ". La represión es civilización. En un tiempo en que la palabra "fascismo" se ha banalizado, es hora de volver a recordar lo que auténticamente fue, y andarse con pies de plomo a la hora de usarlo a la ligera. Bienvenidos al laberinto italiano:
PD: la idea de lanzar detenidos por la ventana de nuevo no es original; aparece en el cortometraje que se emitía junto a la película: "Tre ipotesi sulla morte di Pinelli", olvidable recreación de las tres versiones de la muerte en comisaría de un anarquista emitidas por la policía (y, como demuestra la recreación, manifiestamente incongruentes). No pasará a la historia, ciertamente.
2. La cena (2009)
La segunda crítica será breve; no sabía realmente dónde ubicarla. Hablamos de "La cena", la última de Albert Boadella y sus muchachos que todavía están a tiempo de ver en el Teatro Principal de Valencia. A favor: Els Joglars son probablemente la mejor compañía de teatro de este país. Albert Boadella tendrá todos los defectos que se quiera pero es uno de los dramaturgos más interesantes del panorama español actual. Dicho esto... la obra me decepcionó.
No por los actores y la puesta en escena, que como he dicho son impecables como siempre, sino exclusiva y estrictamente por el guión. Boadella dispara perdigones de calibre grueso contra la ecoprogresía tartufil y se echa en falta un poco más de sutileza -hacer bromas a costa de Rigoberta Menchú está al alcance de cualquiera. Todo muy deslavazado, muy poco coherente, o llevando la acusación demasiado lejos -no destriparé la trama, pues pese a todos sus defectos recomiendo verla- pero el "secreto" del cocinero-gurú de la sostenibilidad... en fin, se ve venir, y no acaba de hacer justicia a nuestros estimados amigos los socialdemócratas.
En definitiva, sr Boadella, usted es capaz de algo mejor, ya lo ha demostrado antes, y esperamos mejores cosas de su próxima producción. Cálmese, tome los vientos de la Meseta, y póngase manos a la obra.

4 comentarios:
Pfff... recomendar películas que no podremos encontrar... Muy desconsiderado. Ahora quiero verla, pero no la encontraré nunca.
"Spiad".
Interesante película, rebuscaré en las entrañas de la web a ver si la encuentro. En cuanto al señor Boadella y su Cena, me temo que no puedo opinar, pero me gustaría verla.
Saludos Mr. Lautréamont
Y muy tipico recomendar películas que no se pueden encontrear.
De todas formas, no quiero dejar de remarcar que lo de la lista de libros es puro farde (esta bien dicho...?). De todas formas es un farde que no todos podemos hacer.
P.d: Que te jodan
Algún día reseñaré alguna película que nunca ha existido. Avisados quedan.
Y V., sólo por hablar, ahora reseñaré en el blog de La Estación no una, sino tres de las películas más vistas en la presente década. Por hablar.
Saludos, Maestro.
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